Es una estrategia preventiva integrada que se aplica a los procesos, productos y servicios a fin de aumentar la eficiencia y reducir los riesgos para los seres humanos y el medio ambiente.
Para los procesos, incluye el uso eficiente de las materias primas, agua y energía, la eliminación de productos tóxicos o peligrosos, y la reducción de emisiones y desechos en la fuente.
En el caso de los productos, la estrategia se centra en la disminución del impacto ambiental de estos, promoviendo diseños amigables desde su concepción hasta su desecho.
En el caso de los servicios, la estrategia se centra en la disminución del impacto ambiental, promoviendo procedimientos amigables en su gestión.
* Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) 1996 |